Causas de la caída del cabello
Detrás de la caída del cabello pueden esconderse múltiples causas, pero la más común es la alopecia androgenética o lo que es lo mismo, la calvicie hereditaria. Si un varón procede de una familia donde la mayoría de los hombres son calvos, deberá asumir que tarde o temprano la alopecia llamará a su puerta.
La calvicie hereditaria es la más común y a la vez la menos preocupante, ya que, a pesar de que suele resultar definitiva, el hombre que la padece es perfectamente consciente de que no se debe a ninguna enfermedad grave. Pero la genética no es el único motivo por el que se pierde pelo. Un factor también bastante importante en la pérdida de pelo son los cambios hormonales. Especialmente las mujeres, suelen perder pelos en momentos como la menopausia, el posparto o el paso de la adolescencia a la edad adulta (también los hombres).
Una situación de estrés o una época en la que se tenga algún problema grave también contribuyen. En estos casos lo más común es que la calvicie se manifieste en forma de alopecia areata, es decir, el pelo no se cae de la forma que conocemos, sino que lo hace a mechones. Normalmente se trata de una situación transitoria y cuando desparecen las causas que lo motivaron el pelo vuelve a crecer.
Si la caída de pelo se produce de forma inesperada es posible que se deba a algún tipo de enfermedad de cierta importancia, por lo que es conveniente realizarse un chequeo lo más pronto posible para atajarla a tiempo o descartarla. Se debe sospechar de la existencia de algún otro problema cuando la alopecia se presenta repentinamente en un hombre sin antecedentes familiares, cuando lo hace a edades muy tempranas o cuando avanza de manera excesivamente rápida.
